El finiquito es el documento que cierra formalmente una relación laboral. Hacerlo mal —o a destiempo— es una de las principales causas de demandas contra empresas. Aquí te explicamos qué debe contener y cómo evitar los errores típicos.
¿Qué es el finiquito?
El finiquito es el acuerdo escrito que deja constancia del término del contrato de trabajo y del pago de todo lo que se le adeuda al trabajador. Bien elaborado, protege tanto a la empresa como al colaborador: da certeza de que la relación terminó en regla.
Qué debe incluir un finiquito
- Individualización de las partes: datos del empleador y del trabajador.
- Causal de término: el motivo legal por el que termina el contrato.
- Fecha de inicio y de término de la relación laboral.
- Remuneraciones pendientes: días trabajados no pagados.
- Feriado (vacaciones) proporcional o pendiente.
- Indemnizaciones que correspondan según la causal (años de servicio y aviso previo).
- Estado de las cotizaciones previsionales al día.
Plazos que no puedes pasar por alto
| Concepto | Consideración |
|---|---|
| Redacción y pago | El finiquito debe otorgarse y ponerse a disposición del trabajador dentro del plazo legal desde el término del contrato. |
| Cotizaciones | Deben estar íntegramente pagadas; de lo contrario el despido puede no producir el efecto de poner término al contrato (“Ley Bustos”). |
| Forma de pago | Puede pactarse pago al contado o en cuotas, dejándolo expresamente estipulado. |
Los errores más comunes
1. No pagar las cotizaciones antes del despido
Si las cotizaciones no están al día, el término del contrato puede quedar sin efecto y la empresa se expone a seguir pagando remuneraciones. Es el error más caro.
2. Usar una causal equivocada
Elegir mal la causal de término puede transformar un despido en injustificado, con recargos sobre la indemnización.
3. No ratificar el finiquito
Un finiquito sin firma ante ministro de fe no cierra del todo la relación y deja la puerta abierta a reclamos posteriores.